miércoles, 29 de diciembre de 2010

Zahara de la Sierra

Impresionante todo. El embalse a rebosar. El paisaje bucólico: verdes prados repletos de ovejas blancas (o casi); en el horizonte brumoso las moles azul-grisáceas de las cumbres gaditanas recortan sus siluetas desvaídas entre la niebla; el pueblo blanco agarrado a la sierra; la temperatura suave; el viento sin molestar en exceso...
- Sí, sí, sí, pero de la pesca ¿qué?
Pues "ná". La pesca como esperaba pero no deseaba: un bolo. Empecé cerca de la presa. Orillas llenas de vegetación y refugio para los peces. Lo primero que me extrañó fue la ausencia de alburnos. Tras un rato decidí acercarme a la cola a ver si los estos peces se movían cerca de las aguas del río. Y detrás, suponía, estarían los "demás"; es decir, los lucios, basses o barbos. Pero nada de nada.
Visto lo visto, me decidí a disfrutar del paisaje. ¡Qué más voy a pedir!.
- Que piquen, coño.




Más sobre el embalse y alrededores.

1 comentario:

Carlos Del Rey. dijo...

Precioso el pueblo y la zona, a ver si me dejan sacar la licencia y la próxima temporada puedo bajar por tu tierra, lo de la subida del embalse y la inactividad es normal, cuando hay subidas tan fuertes los peces desaparecen, un saludo!

www.barbosconmosca.blogspot.com