sábado, 30 de abril de 2011

Como agua de mayo...en abril.

Así han venido las últimas lluvias para los barbos que intentan sobrepasar esta presa de riego. No hace mucho estuve en el mismo lugar y el agua que volteaba la presa apenas daba para intentar remontarla. Ahora el panorama ha cambiado. Esperemos que les de tiempo a completar su remonte y posterior puesta.

jueves, 28 de abril de 2011

Tres horas de pesca, tres basses.

Previendo un fin de semana lluvioso, aproveché un hueco en "la agenda" para echar tres horitas de pesca. Me dirigí al embalse de El Chorro, a la cola. No las tenía todas conmigo, pues las últimas tormentas podían haber enturbiado esa zona. Pero no. Se ve que al estar tan alto, el agua turbia del río  no alcanza esta zona, al menos en esta ocasión. Sí había zonas turbias, pero por el viento y porque han desembalsado y las zonas poco profundas se han tomado algo. Se podía pescar.
Pero no estuvo la cosa demasiado allá; tres basses de la talla normal del embalse. Supongo que el cambio de tiempo que se acerca puede haber influido en la baja actividad. Ya sabemos cómo afecta la bajada de presión a los peces, especialmente en los embalses. Al menos ya puedo pasar el fin de semana sin el mono de pesca.

El primero

Parte de la zona pescada, desde el coche.

domingo, 24 de abril de 2011

Tarde pasada por agua

Vaya tarde de agua. Salimos porque parecía que el tiempo aclaraba. Nada más alejarnos 3 kms., empieza a gotear. Llegamos al pantano y tenemos tiempo de ver un buen bass y de que Edu lo saque. Entramos a comer y a "contar mentiras". Así estamos hasta que oímos unos gritos: los niños corren a refugiarse tras un relámpago; el bar se llena de gente. Empieza a llover a cántaros. Esperamos a que pase la tormenta y nos dirigimos a la cola del embalse. Nos vestimos, montamos las cañas y a pescar. Es llegar al agua y empezar a chispear; escampa; vuelve a empezar; para; vuelve a llover... Así hasta que nos barren dos o tres buenas mantas de agua. Sólo Juan Antonio hace algo: dos lapiceros y tres o cuatro basses. Los demás apenas movimos o clavamos algún bass pequeño. Oscurece y decidimos dejarlo. Lo mejor está por llegar. Esperamos a que escampe para quitarnos los vadeadores y chaquetas de agua. Cuando estamos en mitad de la faena, un fuerte aguacero nos pilla a medio vestir. Sopas, como sopas. Nos vamos a calentarnos con un café. Otro día será.

El mejor pez del día

Comienzo





Escampa, momentáneamente



El lucio de Juan Antonio

miércoles, 20 de abril de 2011

Río Guadalhorce en abril.

Duro lo tienen los barbos para remontar esta presa de riego. El caudal que deja pasar la acequia apenas da para que los barbos y bogas intenten su migración reproductiva. Y estamos en abril. Cuando llegue finales de mayo, las puestas de barbos y bogas estarán en seco. Y eso si los barbos no se vuelven antes al pantano.
Por otro lado, en el tramo final del vídeo se ve una bonita curva en la que salta un pequeño pez. Pues son alburnos. Ya los hay de unos 15 cm., más grandes que este.
El alburno con la hormiga en la boca.



domingo, 10 de abril de 2011

Otra sorpresa

Parecía que era el momento de intentar sacar algún buen bass de los de principio de temporada. Dicho y hecho. El sábado por la tarde estábamos a orillas del embalse nada más terminar de comer. Pero nos encontramos la zona que queríamos pescar bastante tomada. Aún así, nada más llegar clavo un bass pequeñito en mis pies. Era el del engaño. Nos mantuvo la moral un buen rato. Pero como no picó ni uno más cambiamos de sitio y fuimos buscando aguas más claras. Hubo más suerte. Cinco peces en pocos minutos, uno de ellos de más de 800 grs. Además se nos soltaron un par de ellos con más del kg.
Cuando el sol bajó y la luz nos pareció más apropiada, volvimos a la cola del embalse, donde hay mucha más vegetación. Y se dio la sorpresa. Entre una maraña de vegetación y en apenas un metro de profundidad se me clavó un buen lucio. Hago un lance de apenas 3 metros. Empiezo a recoger y parece que la mosca se ha enganchado en alguna rama en el fondo. Tiro a ver si puedo desenganchar el señuelo, pero me da una extraña sensación de movimiento. No me da tiempo a pensar lo anterior cuando un tremendo remolino me confirma que aquello era un  pez y no una rama. Y la panza tan blanca tampoco era la de un bass, ni la bocaza que abrió para escupir el engaño. En un principio me pareció otro lapicero más. Pero luego comprobé que era un poco más grande. Dio bastante más guerra de la esperada hasta que logré agarrarlo y lo fotografió el compañero.
Aquí dejo unas imágenes.



¿Cómo se llama esto? ¿Señas de identidad? Toda la orilla llena de litronas y latas...
El bass que sacó mi hijo

Instante en el que se suelta un buen bass. La spinnerbait volando y el remolino provocado por el pez.
Zona típica de la cola de El Chorro

Otra imagen de la cola del embalse

Sugerente zona

En ese canal entró el lucio