domingo, 10 de abril de 2011

Otra sorpresa

Parecía que era el momento de intentar sacar algún buen bass de los de principio de temporada. Dicho y hecho. El sábado por la tarde estábamos a orillas del embalse nada más terminar de comer. Pero nos encontramos la zona que queríamos pescar bastante tomada. Aún así, nada más llegar clavo un bass pequeñito en mis pies. Era el del engaño. Nos mantuvo la moral un buen rato. Pero como no picó ni uno más cambiamos de sitio y fuimos buscando aguas más claras. Hubo más suerte. Cinco peces en pocos minutos, uno de ellos de más de 800 grs. Además se nos soltaron un par de ellos con más del kg.
Cuando el sol bajó y la luz nos pareció más apropiada, volvimos a la cola del embalse, donde hay mucha más vegetación. Y se dio la sorpresa. Entre una maraña de vegetación y en apenas un metro de profundidad se me clavó un buen lucio. Hago un lance de apenas 3 metros. Empiezo a recoger y parece que la mosca se ha enganchado en alguna rama en el fondo. Tiro a ver si puedo desenganchar el señuelo, pero me da una extraña sensación de movimiento. No me da tiempo a pensar lo anterior cuando un tremendo remolino me confirma que aquello era un  pez y no una rama. Y la panza tan blanca tampoco era la de un bass, ni la bocaza que abrió para escupir el engaño. En un principio me pareció otro lapicero más. Pero luego comprobé que era un poco más grande. Dio bastante más guerra de la esperada hasta que logré agarrarlo y lo fotografió el compañero.
Aquí dejo unas imágenes.



¿Cómo se llama esto? ¿Señas de identidad? Toda la orilla llena de litronas y latas...
El bass que sacó mi hijo

Instante en el que se suelta un buen bass. La spinnerbait volando y el remolino provocado por el pez.
Zona típica de la cola de El Chorro

Otra imagen de la cola del embalse

Sugerente zona

En ese canal entró el lucio

2 comentarios:

Alvaro dijo...

Enhorabuena por las capturas tanto por la del lucio como los bases y es una pena que por donde vallamos a pescar siempre veamos basuras amontonada.
Saludos.

ILDE dijo...

Pues lo peor es que se ven litronas, botellines, madejas de nylon, latas de conserva, de refrescos y...bolsas de basura llenitas pero abandonadas en la orilla del embalse. ¡Qué pena de educación!