domingo, 22 de mayo de 2011

Barbos a mosca

Ayer salí por aburrimiento a tomar unas fotos y grabar algún vídeo de barbos. Incluso estuve a punto de volverme sin montar la caña. pues no vi muchos peces. Como vi el río despejado para andar me dije: "¿Qué pierdo por probar?"
A veces se tiene suerte y ya está. Empecé a pescar con cabezas doradas de tungsteno que imitaban ninfas de efémeras. Como los barbos estaban apostados en lugares muy someros, estas ninfas espantaban los peces por su brusca caída. Decidí bajar de tamaño y cambiar a una cabeza dorada de latón, que pronto perdí en unas zarzas. Y aquí llegó la suerte. Puse la única mosca que no tenía cabeza de tungsteno, una nifa de tricóptero de color marrón. Y empezaron a picar. Yo lo achaqué únicamente a que posaba más suave. Pero cuando salí del agua y me moví por la orilla, se levantaron nubes de tricópteros recién eclosionados. Además ni la alergia me molestó, cuando ahora mismo, en el momento en que escribo, estoy refugiado en casa, huyendo del polen.




2 comentarios:

Carlos Del Rey. dijo...

Tiene algo especial pescar en rio, y más si son tan bonitos como este, envidia me da, por la zona centro no abundan los ríos pescables.
A ver si te pasa un día por mi blog, que no se te ve!! Jaja
Un saludo.

ILDE dijo...

Pues lo visito a menudo, Carlos.