viernes, 7 de octubre de 2011

Otra jornada de barbos

Empieza a refrescar, al menos por la noche, y la pesca del barbo se vuelve otra vez excitante; hay que apurar las últimas jornadas de barbos antes de que las lluvias vuelvan impracticables los ríos. Y más en este río serrano, en cuyo valle y montañas circundantes llueve a cántaros y el caudal se mantiene muy alto tras las lluvias otoñales para poder pescar el barbo con mosca.
En esta ocasión dedicamos casi toda la jornada a visitar un tramo de río que teníamos algo olvidado. Y resultó que estaba en mejores condiciones que los tramos que acostumbramos a visitar en la parte alta del río, tanto en la calidad del agua como en la abundancia de peces. El río aun así tiene los fondos con una capa de arena que las obras del ferrocarril han ido depositando y que ha alterado el ecosistema acuático. Un río donde era difícil mantenerse en pie se recorre con cierta tranquilidad sin llevar fieltro o clavos en las botas.
Acabamos el día en el tramo superior. Ahí la pesca fue decepcionante para lo acostumbrado. ¿Dónde están los peces? ¿Hay algún factor que los haya hecho desplazarse de la zona? ¿La arena que tapiza gran parte del fondo puede haber influido?


2 comentarios:

paco dijo...

precioso ademas de la musica,la suerte que teneis por tener esos peces,en Valencia solo esta el barbo del mediterraneo y no es tan agresivo.

Anónimo dijo...

Casi nunca valoramos lo que tenemos. Entre pescadores: Siempre creemos que hay más peces en la orilla de enfrente y no vemos los que hay en nuestros pies