martes, 2 de julio de 2013

Barbos

Gracias a las generosas lluvias de este invierno pasado, el Guadalhorce lleva un buen nivel de agua, a pesar de que la acequia de riego le roba unos cuantos centímetros. Y lo he descubierto como río mosquero, ahora, después de 40 años pescándolo, o más. Es increíble lo que me he divertido lanzando montajes de saltamontes en determinados lugares (no todas las posturas valían), haciéndolos casi rebotar en el agua y teniendo picadas que quitaban el hipo, o rechazos, que hasta con ellos me los pasaba bien.
Siempre los he pescado a ninfa, casi siempre bastante grandes (las ninfas...). Este año estaba en esa pesca, cuando una tarde el agua empezó a hervir de cebas de alburnos. Como no picaban los barbos, puse una mosca pequeña y me dediqué a estos peces. Había clavado un  par de ellos, cuando observo una onda junto a la orilla, en un blando. Lanzo la eíémera en pracaídas y tengo una picada espectacular de un barbo medianete pero que pone la caña del 3 como un aro. Me recuerda esto el año anterior, cuando tuve alguna picada a las "chernobyl". Así que coloco una "hopper-Juan" y... Tuve hasta 20 subidas al moscón. Logré tocar las escamas de 10 barbos y tuve rechazos de infarto. Vamos, que parecía el río Ñirehuao.






3 comentarios:

Josiño dijo...

Este año la Chernobyl también nos ha dado buenos resultados.
Enhorabuena por esas capturas y un saludo.

ILDE dijo...

Gracias.

edufly dijo...

Que buenos barbos hay en el rio no lo esperaba tan buenos